domingo, agosto 9, 2020

Entrevistamos a Gabi González

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Sin duda ha sido la noticia de la semana: el ataque homófobo que Gabi González y un amigo sufrieron en un restaurante VIPS en pleno centro de Madrid.
La historia, que Gabi publicó en su Facebook para contársela a sus amigos, rápidamente se volvió viral; la gente la compartió por la red social y varios medios de comunicación reprodujeron el texto.

Recordemos que Gabriel estaba en el citado restaurante comiendo con un amigo cuando, al darse un beso, un comensal se acercó desde otra mesa para increparles y exigir que se marcharan del local porque le estaban molestando a él y a su familia. Los trabajadores del local y otras personas que estaban en el restaurante impidieron que Gabi y su acompañante se marcharan y finalmente fueron el homófobo y su familia (mujer e hijos) los que abandonaron el restaurante.

Lo que le ocurrió a Gabi no es algo a lo que no estemos acostumbrados, y aún siendo un incidente con final feliz provocó que a muchos se nos encendiera la alarma. La cotidianeidad de la historia y el hecho de que ocurriera en pleno centro de una ciudad como Madrid hizo que nos sintiéramos reflejados y la reacción del resto de personas apoyando a Gabi y dándole la espalda a la homofobia mandaba un mensaje que muchos quisimos compartir.

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Unos días después de lo ocurrido hemos podido hablar con Gabi para que nos cuente algo más sobre la historia y para saber cómo le ha afectado lo que ocurrió en el restaurante y las reacciones tras publicar su historia.

Entrevista a Gabi González, víctima de un ataque homófobo en un VIPS de Madrid
Gabi González (Foto: Facebook)

Antes de nada, y habiendo pasado varios días desde lo que te pasó en el restaurante ¿cómo te sientes? ¿Te sorprende que tu historia se haya vuelto viral y  esté circulando como la pólvora por Internet?
Ha sido buena medicina todos los mensajes recibidos de apoyo. He podido ya leer casi todos los mensajes y en muchos de ellos he encontrado vivencias similares pero que no se contaron en su momento. Mi idea era contarle mi experiencia a mis amigos, pero no contaba con que todos la compartieran y que en pocas horas diese la vuelta por redes sociales.

Por casualidades de la vida en EstoyBailando te incluimos en los #FollaOnFriday y poco después te ocurre esto ¿Cómo llevas la exposición mediática tras darse a conocer tu historia?
Pues no sabía nada acerca de los #FollaOnFriday, me enteré a raíz de la noticia. Después de varios días, he recibido tanto apoyo, como críticas. Pero entiendo que forma parte de la exposición mediática. Solo hay que esperar que esto se calme un poco y nada más, mientras tanto sigo con mi vida normal, trabajo, familia, etc.

[one_half last=”no”]”Lo más importante de mi historia es la respuesta de los presentes aquella tarde en el restaurante (…) Sigue existiendo gente retrógrada  pero una gran mayoría es tolerante“[/one_half]

Por desgracia estamos acostumbrados a leer noticias sobre ataques homófobos en grandes ciudades pero tu caso ha provocado una marea de reacciones, probablemente porque es fácil identificarse con tu situación y porque recibiste el apoyo de los otros comensales del restaurante. ¿Por qué crees tú que tu historia ha circulado de forma tan brutal por las redes sociales?
Yo creo que lo más importante de mi historia es la respuesta de los presentes aquella tarde en el restaurante y de los empleados del sitio. Darse cuenta que por desgracia sigue existiendo gente retrógrada y anclada en el pasado, pero que, en cambio, una gran mayoría es tolerante. Creo que es lo que más ha emocionado a la gente.

¿Has recibido muchos apoyos o mensajes de ánimo? ¿Alguno que te haya marcado o sorprendido especialmente?
Muchísimos, y por diferentes vías. He ido respondiendo personalmente uno a uno y parándome en ver qué me contaban. No han sido simples mensajes. Todos contaban una historia, bien el por qué les había emocionado, o bien situaciones que ellos habían vivido y que se alegraban de que hubiese tenido el valor de contar la mía y compartirla. Todas han sido especiales y gratificantes.

[two_third last=”no”]”Nos queda mucho camino por recorrer y pienso que esto se hace, en parte, tal y como estamos haciendo la mayoría: actuando con normalidad“[/two_third]

¿Te sorprende que en pleno centro de Madrid, en 2013, sigan ocurriendo ataques y situaciones de este tipo? Como colectivo ¿crees que nos hemos relajado en la lucha contra la homofobia?
Creo que los que vivimos en Madrid y en pleno centro, vivimos en una burbuja, donde pensamos (o ni siquiera pensamos) que estas situaciones ya no se dan, que todo el mundo es 100% tolerante y respeta al que tiene al lado. Llevo años viviendo en la capital, y nunca había vivido de cerca algo así. Nos queda mucho camino por recorrer y pienso que esto se hace, en parte, tal y como estamos haciendo la mayoría: actuando con normalidad.

Que esto ocurra en Madrid es sorprendente, pero sabemos que en ciudades más pequeñas este tipo de situaciones se viven de forma más habitual ¿cuál sería tu consejo para los chicos y chicas de esas ciudades o pueblos que sufren homofobia?
En primer lugar, decir que yo también soy de pueblo y que allí nunca he visto una situación de desprecio o intolerancia. Animarles a que sigan siendo quiénes son, que no oculten nada, que sean cómo quieran ser. Estoy convencido que la familia apoya siempre, y es en ella en quien tenemos que apoyarnos.

Entrando directamente en lo que ocurrió en el restaurante, y habiendo leído tu texto, evidentemente nos sorprende la reacción del otro comensal. ¿Cómo fue exactamente? ¿Y cómo reaccionaron los empleados del local, estaban tan sorprendidos como tú?
Llegamos al restaurante mi amigo y yo, pedimos mesa y nos sentaron. Mientras leíamos la carta, nos dimos un beso y fue en ese momento cuando el “señor ofendido” se levantó y golpeó nuestra mesa. Solo recuerdo gritos por su parte y al resto de la gente decirnos que no nos fuéramos. Los empleados aparecieron nada más escuchar los gritos, y sobre todo porque este hombre estaba de pie vociferando frente a la atónita mirada de los presentes. Intentaron calmarle y en todo momento le dijeron que de allí no se echaba a nadie.

¿En algún momento pensaste que alguien más iba a pedir que te marcharas (por ejemplo el encargado) o, como cuentas en el texto, siempre tuviste la sensación de que te apoyaban al 100%?
No tuve nunca la sensación de que el encargado fuese a pedir que nos fuéramos.

“Un señor en una mesa le dijo al encargado que si en algún momento se les ocurría pedir que nos fuésemos, él mismo sería quien llamase a la policía para denunciar al “ofendido”

Cuentas que te quedaste helado al ver lo que ocurría y decidisteis marcharos para evitar más problemas, pero fueron otros comensales los que se negaron a que te fueras. ¿Cómo fueron sus reacciones?
Se levantaron varias personas a pedirnos que no nos fuéramos. Nos decían que estaban avergonzados por tener que estar viviendo esta situación. Había un señor en una mesa que le dijo al encargado que si en algún momento se les ocurría pedir que nos fuésemos, él mismo sería quien llamase a la policía para denunciar al “ofendido”.

¿Cómo te sentiste al ver que decenas de desconocidos te apoyaban frente a un ataque homófobo de ese tipo? ¿Qué comentarios te hicieron?
Recuerdo una chica de unos 15 años que con lágrimas en los ojos me decía que por favor que no nos fuéramos. Otra señora, que nos mostró un cariño inmenso, nos contaba que su hijo era gay y que le había dolido en el alma ver con qué desprecio nos había hablado este padre.

Por lo que explicas fue el “señor ofendido” el que decidió marcharse al ver que no os ibais ¿Qué ocurrió cuando ya se había ido?
Le dijo al encargado que si no hacía nada al respecto, era él y su familia la que iba. Así que pidieron la cuenta y se marcharon. Después de irse todo volvió a la normalidad.

Imaginamos la rabia e impotencia que te hizo sentir la situación ¿llegaste a sentir miedo?
Los primeros minutos de confusión de no saber qué pasaba sí. El fuerte golpe en la mesa de sorpresa asusta a cualquiera. Ahora con el tiempo me da rabia no haber tenido la fuerza de soltarle algunas palabras, pero en ese momento no pude. La situación me anuló por completo, y mi amigo, que no habla español era incapaz de comunicarse.

Si te encontraras de nuevo en esa situación, habiendo pasado lo que ha pasado ¿cómo crees que reaccionarías? ¿Te gustaría decirle algo al “señor” de la otra mesa?
Espero que esta situación me valga por si me vuelvo a encontrar a alguien así. Pero nunca se sabe… Ahora tengo más claros cuáles son mis derechos y que en otra situación similar llamaría a la policía sin contemplación alguna.

Gracias por tomarte un tiempo para hablar de nosotros. ¿Con qué te quedas de lo que te ha pasado? ¿Algún mensaje que quieras mandar? ¿Algo que quieras añadir?
Gracias a todos los que se han interesado por esta historia, que han querido compartirla para que muchas personas sepan que si viven algo así, lo cuenten y no se callen. Quizá con el tiempo esta vivencia sea positiva, uno aprende. Uno se hace más fuerte y quiere seguir luchando con más ganas.

Entrevista a Gabi González, víctima de un ataque homófobo en un VIPS de Madrid

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