domingo, julio 5, 2020

¿De verdad se ha prohibido la bandera LGTBI en los edificios públicos? Te lo contamos

La sentencia del Tribunal Supremo sobre el uso de banderas no oficiales en edificios públicos da para titulares llamativos pero: ¿realmente peligra la bandera LGTB+?


En este nuevo episodio de “No termines nunca, 2020“: el Tribunal Supremo de España se une a la fiesta y lo hace trayendo bajo el brazo una sentencia que cae como lluvia dorada indeseada un jarro de agua fría sobre la libertad de expresión.

Tú, sonriéndole al 2020

El alto tribunal acaba de dictaminar la prohibición de mostrar, en los edificios públicos, cualquier bandera no oficial aunque no vaya en contra de las banderas oficiales ni de la constitución. El origen de todo este jaleo es una denuncia interpuesta contra el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, por lucir la bandera tricolor canaria en su fachada en 2016. Por si eres una chica leída e intensa. Concretamente, el tocho el texto dice lo siguiente:

“(…) no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente, y en particular, con el deber de objetividad y neutralidad de las Administraciones Públicas la utilización, incluso ocasional, de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos, aun cuando las mismas no sustituyan, sino que concurran, con la bandera de España y las demás legal o estatutariamente instituidas.”

Muchos medios se han aventurado a afirmar que esto implica la prohibición directa de mostrar toda una serie de banderas “no oficiales”, entre ellas la bandera LGTBI. Sin embargo a nosotros nos pasaron 3 cosas:

  1. No lo teníamos claro
  2. Estábamos aburridas. Porque no hay discotecas, ni saunas, ni Boyberry. Y encontrar sitio en una terraza es como buscar horrocruxes.
  3. Teníamos unas gafas de pasta de parecer inteligentes para estrenar desde 2001.
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Así que contactamos con un profesor de Derecho Constitucional, para pedirle que se leyera la sentencia como tú te leerías las venas de un rabo y nos ayudara a interpretarla. Y éstas son sus conclusiones:

En mi opinión la sentencia es aplicable a banderas “territoriales” o “partidistas”, que pretenden expresar una determinada representatividad territorial o ideológica (como este caso, la bandera nacional de Canarias). La sentencia subraya que se considera ilegal el empleo de la bandera nacional canaria por pretender “atribuirse la representatividad del pueblo canario”, cosa que por ley solo corresponde a la bandera canaria fijada en su Estatuto de Autonomía.  El deber de neutralidad de las instituciones públicas impide, pues, el empleo de los edificios públicos para la adopción de un tal posicionamiento territorial o ideológico.

Distinta sería la cuestión en símbolos o emblemas que no pretenden representar un territorio o una ideología, sino expresar adhesión a principios o valores constitucionales como la igualdad y la no discriminación (art. 14 CE). Así ocurriría con la bandera LGTBI o el lazo morado. Recuérdese, además, que las administraciones públicas están sometidas al cumplimiento de la Constitución (art. 9.1 CE), lo que incluye el deber de “promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas”. Siendo ese el núcleo de significado de estos símbolos, no parece razonable extender a ellas la prohibición de empleo en edificios públicos.

En conclusión, no parece probable que esta sentencia conlleve la prohibición de mostrar la bandera LGTBI u otro símbolos similares en edificios públicos. No obstante, no podemos descartar que cualquier organización o partido político intente utilizarla para impedir que cualquier institución pública muestre la bandera LGTBI en sus instalaciones. Como sabes, en La SuperQueer somos políticamente neutrales (…), por lo que no vamos a señalar a nadie.

Queda por ver qué postura toman los diferentes gobiernos, ayuntamientos y demás instituciones públicas -y los partidos que las gobiernan- ante esas más que esperables denuncias (que no irán a ninguna parte pero volverán a protagonizar encendidos debates en televisión sobre temas que ya estaban superados, porque así es como los fachas consiguen votos).

Sea como sea, estaremos preparadas para llevar la bandera arcoiris a lo más alto, como hizo Sonia Monroy con la bandera de España.

Nosotras la llevamos más ARRIBA

Bryton
Chica para todo en la redacción. Más saláh que el coño de la Sirenita.

¡A DESPELLEJARSE!

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