domingo, agosto 9, 2020

L’Observatori Contra l’Homofòbia, a favor de que su jefe de prensa blanquee el fascismo (o eso parece)

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Os juro una cosa: cuando anoche me fui a dormir me prometí que hoy no escribiría ni un artículo sobre VOX y que haría lo posible para que las noticias que publicara estos días fueran exclusivamente LGTB+ (y reducir las menciones al clima de auge del fascismo al mínimo). Pero claro, no sabía yo que lo primero que me iba a encontrar cuando me levantara iba a ser una llamada a gritos con exigencias para que censurara un artículo que publiqué ayer y un mail amenazándome con una denuncia por injurias y calumnias.

La historia es larga. Así que mejor empiezo a explicarla antes de que me aburra a mí mismo (algo que, por cierto, ya está empezando a pasar).

Es de todos conocido que, desde hace bastante tiempo, el jefe de prensa del Observatori Contra l’Homofòbia es Jose Cuadrado; un chaval que hace muy bien su trabajo (la comunicación del Observatori es ahora mejor que nunca) y que, además, es de Ciudadanos. A mí eso no solo no me supone ningún problema sino que aplaudo que el Observatori sea una organización con pluralidad política y social. Y al decir que es de Ciudadanos no estoy desvelando ningún secreto ni pretendo que sirva como excusa para atacarle, el propio Jose lo pone en su perfil de LinkedIN (al que se puede acceder de forma totalmente pública).

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Fíjate si me supone poco problema que Jose vote a Ciudadanos, que cuando Empar Moliner y la consellera Dolors Bassa acusaron al Observatori de estar politizado y ser una herramienta de Ciudadanos para cargar contra la Generalitat no dudé en salir a defender al Observatori y a Jose y a criticar duramente la estupidez de Moliner y Bassa. Algo que, por cierto, me granjeó la enemistad de algunos dentro de ERC.

Jose, por cierto, ha publicado su primera novela, “Menos Drama y Más Banana“, firmada como Josemola. En ella cuenta con el apoyo explícito del OCH y de FELGTB, cuyos presidentes han colaborado en la campaña de promoción del libro escribiendo una pequeña reseña que se usa con fines publicitarios y poniendo el logo de ambas organizaciones en el material promocional de la novela.

Algo que a mí me parece fenomenal ¿eh? Creo que ambas organizaciones hacen bien en apoyar de forma explícita la cultura LGTB+. Para eso están, básicamente.

Bueno, para eso y para amenazarnos con demandas.

Hace unos días, justo después de las elecciones de Andalucía, Jose Cuadrado publicó en su web personal el artículo “VOX sale del armario” y yo, que estaba en plena vorágine post-elecciones de Andalucía, corrí a leerlo para ver cómo el jefe de prensa del OCH cargaba contra el fascismo. Voy a aclarar una cosa antes de que alguno se siga confundiendo: cuando detrás de “Jose Cuadrado” pongo “jefe de prensa del OCH” no lo hago para que la gente piense que Jose Cuadrado ES el OCH. De hecho hay que tener serios problemas de comprensión lectora para entender eso. Pero si usas el logo de una organización LGTB+ para vender una novela de ficción, entiendo que ni a uno ni a otro le molesta que esa relación sea pública, notoria y evidente. Y, por lo tanto, si yo veo algo que no me convence tengo todo el derecho del mundo a decirlo. Puedo estar equivocado o puedo tener razón, pero nadie me va a decir que no puedo decir que Jose Cuadrado es jefe de prensa del Observatori Contra l’Homofòbia.

Cuando acabé de leer el artículo le dejé un comentario al propio Jose, felicitándole por haber sido capaz (como hombre gay que trabaja en una organización LGTB+) de escribir un artículo sobre VOX sin mencionar los términos “fascismo” o “extrema derecha. Jose analiza al detalle el programa electoral de VOX con respecto al colectivo LGTB+, algo que ya supone un problema: si analizas el programa electoral de VOX desde el mismo punto desde el que analizas el programa de cualquier otro partido político, lo estás validando. Si comparas lo que dice VOX sobre inmigración con lo que dice Podemos, lo estás validando. La ideología fascista crece, precisamente, cuando se la valida; cuando se escriben artículos en los que se normaliza un programa xenófobo, machista, LGTBfóbico y supremacista como el de VOX diciendo, por ejemplo, que “podría ser” un partido homófobo:

O diciendo que te vas a basar en “hechos” para analizar el programa político de un partido fascista sin “decirle a nadie lo que tiene que votar“:

Para luego no mencionar el “hecho” de que VOX es un partido fascista de ultra-derecha y preferir definirlo como “un partido político ‘peculiar’:

Pero es que sí eres quién para decir a la gente qué votar o qué no. Porque cuando hablamos de VOX no hablamos de votar a una ideología democrática frente a otra, sino de votar al fascismo frente a la democracia. Que un partido pueda ser votado no implica que sea un partido democrático. Y sí, tenemos que decirle a la gente que no vote a VOX, que no es aceptable votar a VOX. El machismo, el racismo, la LGTBfobia NO son aceptables. NO son opiniones. NO son una opción válida ni “peculiar”. Eres un hombre blanco gay con proyección pública, eres activista LGTB+, eres jefe de prensa de una organización que, entre otras muchas cosas, reporta los delitos de odio cometidos (en su inmensa mayoría) por la extrema derecha… No se me ocurre nadie mejor para decir que NO ES ACEPTABLE votar a VOX porque es un partido que ataca frontalmente y sin complejos los derechos humanos más básicos. Vamos, un partido fascista. De los fascistas de toda la vida.

Así que, siendo quién eres, al escribir un artículo sobre la extrema derecha sin mencionar las palabras “extrema” y “derecha” estás haciendo lo mismo que hace El País cuando llaman a los ultras de VOX “jóvenes con banderas de España” mientras acusan de terrorismo a los chavales de Alsasua, o cuando Ana Rosa invita a Santiago Abascal a decir en televisión que el matrimonio es entre un hombre y una mujer y el Community Manager del programa usa la frase como click-bait para ganar visitas. Estás blanqueando al fascismo. Y eso no quiere decir que seas fascista, aunque tampoco estás ayudando mucho a frenarlos. Lo que quiere decir es que, por el motivo que sea, tú has tomado la decisión de no llamar fascista al fascista. Y, por si eso fuera poco, tú has tomado la decisión de amenazar con demandas a alguien que está opinando libremente que lo que has hecho es blanquear el fascismo. Los motivos por los que decides hacer eso solo los conoces tú, pero a pocos se nos escapó que ese artículo se publicó justo cuando la opinión pública dudaba sobre si Ciudadanos pactaría con VOX y cuando desde dentro del colectivo empezaron a salir voces denunciando el hecho de que Ciudadanos, que lleva años intentando rascar el voto LGTB+, se planteaba pactar con VOX.

Para que quede más claro. Justo cuando Albert Rivera decía esto:

El jefe de prensa del Observatori, que forma parte del partido que no desecha el pacto con VOX, publicó un artículo sobre los fascistas sin llamarlos fascistas. Analizo eso y opino. Pero el malo soy yo.

Y para que quede aún más claro. Cuando Inés Arrimadas se negaba a llamar fascistas a los fascistas:

El jefe de prensa de l’Observatori Contra l’Homofòbia hacía exactamente lo mismo.

Estoy oyendo los gritos de indignación en el OCH (los que he oído hace un rato en mi teléfono y por los que he colgado la llamada después de gritar yo más fuerte), pero es que es así. Es una realidad. Es un hecho objetivo. Llevamos semanas diciendo que al fascismo no se le debate, se le combate; llevamos meses denunciando las gregarias excusas con las que los medios han blanqueado a toda esta panda. Y por eso me choca que el jefe de prensa del OCH sea tan tibio y equidistante a la hora de llamar por su nombre a una formación política que, si pudiera, prohibiría su novela y lo gasearía vivo. A él y a todos los que le han cedido el logo.

Y en esto estoy seguro de que Eugeni Rodríguez, el presidente del OCH, (lo mismo me exigen ahora que retire esa mención también) no me puede llevar la contraria, porque sé perfectamente que es una persona que lleva décadas luchando contra el fascismo. Aunque su llamada a gritos esta mañana exigiendo a un medio de comunicación que modificara un artículo pareciera todo lo contrario.

Y es que ayer publiqué un post sobre los bots gais que están apareciendo por Twitter defendiendo a VOX. Tras explicar lo que estaba pasando y opinar sobre el tema (es lo que tiene esta web, opinamos demasiado), cerré el post apuntando que a VOX no le hace falta inventarse gais que les defiendan y les blanqueen. Y ahí incluí el caso de Jose Cuadrado, jefe de prensa del OCH, que publicó el artículo en cuestión. Y recordé una cosa que señaló un amigo en aquellos comentarios de Facebook: “Me he quedado muerta al ver el logo de VOX encima de los colores de la bandera LGTB+. Me pinchan y no sangro.

Porque, sabiendo lo que sabemos, publicar esto:

No es muy diferente a publicar esto otro:

Y teniendo en cuenta las circunstancias, el contexto, el momento y la persona que lo ha publicado; pues yo me cabreo bastante, la verdad. Por eso ahora mismo al que pinchan y no sangra es a mí. Porque en menos de 2 horas he recibido una llamada a gritos, un mail de Jose amenazándome con demandarme por injurias y calumnias, un mail del OCH exigiéndome que retirara la mención y un whatsapp (también del OCH) recordándome que me han enviado un mail para que retire la mención en el artículo y pidiéndome hablar para eliminar las menciones al OCH del texto.

¿Queréis hablar? Hablemos. ¿Hablamos del hecho de que una organización por los derechos LGTB+ como el Observatori me llama de buena mañana para EXIGIRME a gritos que modifique un artículo? ¿De que nadie en el Observatori parece entender que mencionar el puesto de una persona en una organización no implica que esa persona sea o represente a toda esa organización? ¿Hablamos de comprensión lectora? ¿Queréis que hablemos del hecho de que en seis años de web las únicas amenazas de demanda que hemos recibido han sido de la jefa de prensa de un diseñador de moda, de un abogado medio estafador que se dedica a pedir millonadas por fotos de archivo y del jefe de prensa de l’Observatori Contra l’Homofòbia?

Ni he dicho (ni diré) que el Observatori sea una organización fascista, ni he insinuado que el Observatori blanquee el fascismo, ni siquiera he llamado fascista a Jose Cuadrado. Él sabrá por qué hace lo que hace y por qué no dice lo que no dice. Yo lo que hago es ver, analizar y opinar. Y especular, por supuesto. Porque es a lo que me dedico, es lo que llevo mucho tiempo haciendo y es para lo que se creó esta web: para ofrecer un punto de vista que otras webs LGTB+ no ofrecen. Lo que dije en mi texto es que el jefe de prensa del Observatori escribió un artículo blanqueando al fascismo; y si eso genera un problema dentro del Observatorio el culpable no soy yo. Yo me hago responsable de lo que escribo, y lo que he escrito ni es ofensivo, ni es una injuria, ni es una calumnia, ni muchísimo menos se merece que el Observatori se lance en tromba contra mí ni que me exija nada. Porque yo no estoy cobrando un sueldo del Observatori y no respondo ante el Observatori. Igual que esta web nunca ha respondido (y nunca lo hará) ante ninguna otra organización LGTB+. Si queréis controlar lo que publicamos lo mínimo es ofrecernos un sobre lleno de billetes de 500€, digo yo.

Si queréis demandarme, demandadme. Pero no pienso retirar nada de ningún artículo porque la última vez que lo miré en este país (elige el que prefieras, a mí ya me da igual) existía la libertad de expresión (más o menos) y la libertad de prensa. Y en HazteQueer de prensa tenemos poco, pero expresar expresamos mucho. No pienso retractarme de nada porque no he dicho nada de lo que me tenga que retractar. He opinado sobre un texto escrito por una persona que ostenta un cargo que, además de ir muy bien para vender libros, implica unas responsabilidades políticas y sociales. Y la misma libertad tiene él para hacer eso como yo para criticarlo.

No consigo encontrar en mi artículo ninguna mención negativa sobre el Observatori Contra l’Homofòbia, ni encuentro ninguna frase que pueda ser “constitutiva de un ilícito civil contra el derecho al honor y a la propia imagen de Jose Cuadrado, así como la posibilidad de ser constitutivo de delito de una infracción penal contra el derecho al honor, incardinándose en injurias y calumnias“. Al menos acaba el mail esperando que podamos resolverlo de forma favorable. Porque nada te invita más al diálogo y a la comprensión que una amenaza de demanda. 

Si el Observatori Contra l’Homofòbia, su presidente, su jefe de prensa y su coordinador técnico creen que el enemigo soy yo y prefieren invertir su tiempo y recursos en denunciarme y gritarme por teléfono para que censure textos… apañados vamos. Yo, por mi parte, quiero creer que tanto empeño por censurar el artículo se está haciendo de forma personal y ajena al OCH, y que tanto los recursos como el tiempo del que dispone la organización se están invirtiendo única y exclusivamente en la lucha contra la homofobia y no en preocuparnos porque un medio online ha dicho algo incómodo sobre un miembro de la organización. Porque eso sería MUY feo. Y yo, por mi parte, tengo muy claro en qué prefiero centrarme; y como tengo muy claro quiénes son mis enemigos y quiénes no, prefiero no participar del festival de tiros en el pie en el que se está convirtiendo el activismo LGTB+ de este país. Y, de nuevo, elige el país que te dé la gana.

Así que lo siento, Jose:

Pero nadie te va a pedir disculpas. En todo caso, creo que deberías ser tú el que se disculpe con el resto del colectivo. Porque está muy bien señalar que un partido es homófobo, pero es que el PP también es homófobo: si escribiste ese artículo es porque VOX ES LA EXTREMA DERECHA. Y tú prefieres llamarlos “peculiares”. ¡Qué peculiares los nazis! ¡Gaseaban judíos! ¡Qué pintoresco todo! Como jefe de prensa y escritor, Jose, deberías saber la importancia que tienen las palabras, tanto las que pronunciamos como las que elegimos no pronunciar.

Y deberían ser Eugeni y el OCH los que se disculpen conmigo y con la página web. Porque, la verdad, me cuesta mucho ver dónde encajan las llamadas, gritos y mails para que censure un texto en los valores antifascistas que cualquier organización LGTB+ debería defender.

P.D.: Jose, puedes decirle a tus amigos que dejen de enviarnos tweets y mensajes insultándonos por criticarte sin haber leído tu post. Lo leí el primer día y mi opinión no ha cambiado. Que dediquen el tiempo a cosas más productivas, que sus mensajes van directos a la papelera.

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Hidroboyhttp://lasuperqueer.com
Tengo Onlyfans y mucho sueño.

¡A DESPELLEJARSE!

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